La Orden de Kábala del Sendero Interior
La Kábala es una de las tradiciones más exigentes del saber espiritual, y durante mucho tiempo estuvo al alcance de muy pocos. Rossana Lara quiso cambiar eso en Barcelona. La Orden de Kábala del Sendero Interior fue la escuela que fundó para impulsar cursos y acercar ese estudio al público, vinculada a la etapa de Punt de Trobada Màgic y con la colaboración de distintos profesores y divulgadores.
Contexto y propósito
Durante los años de expansión de Punt de Trobada Màgic, Rossana impulsó esta escuela junto a amistades y personas interesadas en el estudio de la Kábala. No nació de un plan de negocio, sino de una conversación repetida entre gente que quería aprender y no sabía dónde.
Aunque se utilizó la denominación «Orden», con el eco de solemnidad que tiene la palabra, su función fue principalmente formativa, cultural y espiritual. Su propósito, según los testimonios conservados, era claro:
- Impulsar cursos sobre Kábala en Barcelona.
- Facilitar el acceso del público a profesores y divulgadores especializados.
- Crear un marco estable para el estudio.
- Acercar este conocimiento a personas que difícilmente habrían tenido acceso directo a determinados docentes.
Profesores y divulgadores recordados
Una escuela vale lo que valen sus maestros, y Rossana lo sabía. Entre las personas que los testimonios conservados recuerdan vinculadas a cursos y actividades de divulgación de la Orden aparecen Mario Sabán, Daniel Ginerman y Ariel Don, profesores y divulgadores relacionados con el estudio de la Kábala. Traerlos a Barcelona, y sentar delante de ellos a alumnos que de otro modo nunca los habrían escuchado, fue quizá el mayor logro de la Orden.
Su lugar en la trayectoria de Rossana
Este capítulo dice algo de Rossana que no siempre se ve desde fuera. Su actividad no se limitaba a impartir personalmente consultas o enseñanzas: también dedicó esfuerzos, tiempo y generosidad a crear estructuras para que otros profesores pudieran enseñar, aunque eso significara cederles el protagonismo. Refleja además su apertura hacia distintas fuentes de conocimiento espiritual: la Kábala ya estaba presente en su formación y en su obra, y esta iniciativa convirtió aquel interés personal en un proyecto colectivo y organizado.
La Orden anticipa, por último, una forma de trabajar que se repetiría en etapas posteriores de su trayectoria y que casi podría ser su firma: identificar una enseñanza valiosa, reunir a personas interesadas, invitar a especialistas, organizar cursos, crear comunidad y preservar el conocimiento para quienes vengan después.
Esta etapa convivió con Punt de Trobada Màgic y puede situarse en su contexto en la cronología de la trayectoria. Su relación con la obra escrita se refleja en libros como Creciendo con la Kabalah, recogido en la bibliografía.